Distinción entre agresión sexual y abuso. La creación de un tipo único de agresión con agravantes

Tras un largo periodo de lucha, reivindicación y diálogo, el borrador de la reformada Ley de Violencia Sexual propuesta por el Ministerio de Igualdad ha dado sus primeros pasos para su aprobación por el Consejo de Ministros y su puesta en marcha.

Esta nueva norma incluirá que tanto víctimas de agresiones sexuales y acoso tendrán acceso a recursos y derechos similares a los que ya existían para las víctimas de sus parejas o exparejas, diseñándose así un conjunto de medidas preventivas, de atención y reparación en todos los ámbitos.


Resolución en juzgados especializados


La ley prevé que este tipo de delitos, que hasta la fecha estaban sentenciados en órganos ordinarios y con jueces no formados, serán resueltos en juzgados especializados. Además, tanto el cuerpo de Policía y las Unidades de Valoración Forense Integral encargadas de estos casos también verán ampliadas sus competencias.

Vemos, cómo por fin, el enfoque que subyace a la ley corrobora que la violencia sexual es una forma de violencia machista, así como su introducción en el mundo legal, pues ésta reconoce que las violencias sexuales no se circunscriben al ámbito de lo individual, sino que es una cuestión social y un problema estructural.

De esta manera, responde a las obligaciones derivadas de los tratados internacionales suscritos por España que solicitan poner en marcha políticas públicas contra la violencia sexual.


Novedades que introduce la norma


Una de las novedades que introduce esta norma es el reconocimiento oficial de las víctimas de violencia sexual, el cual no necesitará de obligada necesidad el hecho de haber denunciado, sino que los informes motivados por otros entes servirán de igual forma.

La acreditación como víctima será necesaria para el acceso a algunos derechos previstos en el proyecto, con la intención de garantizar la autonomía económica de las víctimas como parte del proceso de recuperación integral que establece el borrador. Con esto, se exigirá a las Administraciones Públicas la puesta en marcha de servicios de atención integral especializada, la instauración de recursos de información y asesoramiento presenciales y telefónicos y centros de crisis 24 horas. Así como, la creación de recursos de recuperación integral, que tienen por objetivo garantizar la atención psicológica y el acompañamiento de las víctimas a largo plazo.

Todo ello, con un enfoque interseccional, incluido en el principio rector del borrador, el cual implica que se tenga en cuenta todas las discriminaciones superpuestas que pueden afectar a las mujeres en función de otra serie de aspectos.

La prevención y sensibilización en violencias sexuales pretende ser otro de los ejes. Por ello, se espera que el sistema educativo incluya contenido sobre educación en igualdad y diversidad afectivo sexual en función de la edad del alumnado, además de protocolos para prevenir y detectar estas violencias.


La esperada reforma penal


Por último, la norma introduce una reforma del Código Penal la cual acaba con la distinción entre agresión sexual y abuso, creando un tipo único de agresión con agravantes. De esta forma, el único tipo penal de agresión sexual se define en la ley de manera amplia, considerando así a todos los “actos de contenido sexual que se realicen con violencia, intimidación o abuso de superioridad o vulnerabilidad de la víctima”. (Marta Borraz, eldiario.es, 20/02/2020)

Por otro lado, aquellos que se perpetren “actuando de manera sorpresiva” o “sobre personas que se hallen privadas de sentido o de cuyo trastorno mental se abusare” y los que se realicen “cuando la víctima tenga anulada su voluntad por haber ingerido previamente fármacos, drogas o cualquier otra sustancia”. (Art.192 Código Penal)

Por último, decir que esta ley surge en un contexto donde el movimiento feminista se encuentra en un punto álgido y donde cada vez más las reivindicaciones contra la violencia sexual y la violencia machista entran en la esfera política.

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Aurora Urrea, consultora junior en igualdad de EQUÀLITAT