Óscar Muñoz, experto en diversidad e investigación, ha elaborado, junto con la colaboración académica del Grupo de Investigación ‘Antropología, Diversidad y Convivencia’ de la Universidad Complutense de Madrid, además de contar con el apoyo técnico de IPSOS y la colaboración de REDI, FELGTB y del Centro de Diversidad de la Fundación IE, así como con el patrocinio de Banco Santander y el co-patrocinio de Axa, Grand, Nationale-Nederlanden y Telefónica, un informe que analiza la situación de la población LGBT en el contexto laboral del mercado español. El informe ha sido elaborado gracias a la colaboración de 812 personas pertenecientes al colectivo LGBT, quienes respondieron a diversas preguntas planteadas mediante cuestionarios.

A pesar de que, a lo largo de las últimas décadas, se haya producido un gran número de avances en lo que respecta a la aceptación hacia el colectivo LGBT, todavía se siguen produciendo numerosas discriminaciones que afectan a su vida laboral. Según datos de la UE, solamente un 6% de la población española se cuestiona los derechos del colectivo LGBT. Sin embargo, en muchas ocasiones, los avances sociales no avanzan a la misma velocidad que lo hace la legislación, y estas medidas no han servido para erradicar algunas actitudes de prejuicio y estigmatización hacia el colectivo. Por esto mismo, muchas personas LGBT deben vivir su sexualidad en silencio en sus puestos de trabajo para evitar las críticas y prejuicios, añadiendo con ello una presión extra a su trabajo que le hará desempeñarlo de una forma menos eficiente. Esta invisibilización  puede derivar en problemas psicológicos profundos que pueden acabar afectando su motivación y, en consecuencia, su carrera profesional.

Los datos muestran que la diversidad en las empresas aumenta la rentabilidad, por tanto, las empresas deberían ser las primeras interesadas en fomentarla. Cuando un trabajador del colectivo LGBT experimenta la aceptación por parte de sus compañeros o de su empresa, aumenta la motivación con respecto al buen desempeño del puesto de trabajo y la posición en la organización. Además, las personas LGBT representan alrededor de un 10% del mercado mundial y las empresas cada vez son más conscientes del potencial consumista que posee el colectivo.

Atendiendo a los datos, éstos nos señalan que un 62% por ciento de las personas trabajadoras LGBT se encuentran “armarizadas” en su puesto de trabajo. Estas cifras chocan frontalmente con la idea de que España es un país tolerante con respecto a la diversidad sexual, se observa como existe una gran distancia entre las medidas legislativas y la visibilidad real de las personas trabajadoras en sus puestos laborales. Muchas empresas mantienen la predisposición de considerar los temas relativos a la diversidad sexual como “pertenecientes al ámbito privado”, esta actitud invisibiliza a las personas del colectivo que no tienen referentes y no pueden establecer relaciones sanas en su trabajo porque no pueden ser sinceras con respecto a sus verdaderas preferencias sexuales. En definitiva, muchas personas del colectivo LGBT que viven su sexualidad sin ningún tipo de problema se ven forzadas a “armarizarse” para no crear tensiones en su lugar de trabajo.

Se produce una paradoja en el sentido de que muchas personas del colectivo ocultan su identidad sexual con el objetivo de no ser señaladas o discriminadas, y con ello, acaban sintiéndose más discriminadas pues no consiguen integrarse de manera óptima al llevar una “doble vida”. Pero, ¿cómo puede una persona no ocultar su identidad cuando el 86% de las mismas ha escuchado rumores o comentarios homófobos y tránsfobos en su puesto de trabajo en alguna ocasión? Los datos en este sentido son preocupantes:

  • El 31% de personas trabajadoras escucha comentarios lgbtfóbos con mucha frecuencia,
  • Un 10% afirma ser testigo directo de insultos,
  • Un 8% ha observado cómo no elegían para un puesto a una persona del colectivo LGBT por pertenecer al mismo.
  • Un 6% ha observado cómo no ascendían a una persona por ser LGBT y
  • Un 3% de los trabajadores LGBT sufre agresiones físicas de manera frecuente en su puesto de trabajo.

Con estos datos, no resulta sorprendente señalar que un 20% de la población LGBT considera que en sus empresas no existe una igualdad de oportunidades para todas las personas. Por otro lado, y según los datos reflejados en el estudio, un 25% de las actitudes discriminatorias proceden de parte de otras personas trabajadoras de la empresa; por ello, resulta necesario que las empresas fomenten la sensibilización de su plantilla, así como la necesidad de comprometerse con la visibilidad y la no discriminación.

La visión que transmiten las empresas debe ser modificada puesto que un 13% de la población LGBT se ha sentido discriminada a la hora de buscar trabajo, y un 50% no se atrevería a decir que es LGBT en la entrevista previa a la contratación. Las estadísticas nos muestran que, en las empresas que cuentan con programas específicos de diversidad sexual, las cifras de visibilidad aumentan hasta un 53% con respecto al 36% de las que no. La situación es especialmente preocupante en lo que se refiere a la población trans, donde un 90% de la misma afirma sentirse en una situación de clara desigualdad laboral.

A modo de conclusión, las empresas son las primeras interesadas en fomentar la diversidad y la igualdad de oportunidades, un 94% de personas afirma que dejaría de comprar productos de una marca que estuviera en contra de los derechos del colectivo LGBT. Les interesa fomentar la aceptación puesto que favorece a su imagen de marca, permite que el talento se mantenga en la empresa al no tener que dejar el puesto laboral ninguna persona por motivos de discriminación o desmotivación y, además, permite aumentar los ingresos puesto que sus personas empleadas serán más eficientes y estarán más predispuestas a trabajar gracias al ambiente inclusivo y tolerante.

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Adrián Mora Gimeno 👨🏼‍💻

Consultor junior en EQUÀLITAT, participació i igualtat